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La Amazonía: una farmacia viviente que puede dejar de curar a la humanidad

Las plantas medicinales, la yuca y el látex fueron los grandes protagonistas del siglo pasado en el universo indígena. Pero hoy lo siguen siendo, sólo que el hombre se ha empecinado a destruirse a sí mismo.

Publicado: 2013-10-07

Podría decirse que la Amazonía sudamericana funciona como la despensa con la que el mundo tiene una gran deuda. A pesar de la falta de reconocimiento, estos elementos fueron y siguen siendo parte importante en la vida de la humanidad.  

La yuca

Extensamente cultivado en Sudamérica, la yuca o mandioca como también se la conoce se ha convertido en un importante elemento en la dieta mundial. Considerada la séptima mayor fuente de alimentos básicos del mundo, el origen de su cultivo estaría en el Perú, según un estudio de la FAO.

El consumo de este tubérculo en sus distintas variedades está presente desde Sudamérica hasta el norte de Centroamérica, además de África donde su cultivo ocupa los primeros lugares sosteniendo la alimentación del 80% de la población. 

Su crecimiento está asociado a la pobreza del suelo y a las sequías por ello es apreciada por su fácil y amplia adaptabilidad a diversos ambientes ecológicos. Su importancia irá en aumento a medida que el número de pobres en el mundo crece.

Actualmente es un cultivo con altas expectativas para la producción de etanol y se prevé un crecimiento espectacular en su producción  

El látex

El árbol del caucho, la fuente principal del caucho natural, se encuentra en la zona norte de Sudamérica. El látex es la savia opaca y pegajosa, del color de la leche o amarilla, que se extrae del árbol, y que fue descubierta y desarrollada por los indígenas de Sudamérica.

Otra es la historia que ensombreció al caucho hacia finales del siglo XIX. La “fiebre del caucho” que se extendió por toda la Amazonia, erradicó al 90% de la población indígena. A pesar de ello, hoy en día, el caucho natural se usa para producir los guantes quirúrgicos, las mascarillas anestésicas las sondas, los enemas, los estetoscopios, los catéteres, los torniquetes, los vendajes elásticos, los puertos de inyección y de aplicación intravenosa, algunas tiritas y esparadrapos, los tapones de los frascos que contienen medicinas, los diques odontológicos, la cinta adhesiva o las almohadas y colchones de las camas hospitalarias.

Medicina indígena 

La medicina no hubiera evolucionado de no ser por la aplicación de la sabiduría botánica indígena. Se cree que las plantas han sido fundamentales para el desarrollo de alrededor del 50% de las medicinas actuales.

El curare que se usaba en la punta de las flechas para inmovilizar a la presa, ahora actúa como relajante muscular en las cirugías de corazón abierto. El jugo de la viña leñosa conocida como uña de gato que alivia la diarrea ha demostrado eficacia en el tratamiento de la artritis reumática.

La aspirina se desarrolló a partir de la corteza del sauce blanco, que los indígenas norteamericanos hervían para tratar los dolores de cabeza. El medicamento Taxol, un extracto de la corteza y las acículas del tejo del Pacífico, se usa para tratar tumores en el pecho y los ovarios. 

Nos empeñamos en destruir la Amazonía. Surge la reflexión entonces de que al hacerlo también nos estamos destruyendo a nosotros mismos. Así de simple.




Escrito por

Revista Rumbos

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Publicado en

REVISTA RUMBOS

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