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Nueva Sala Paracas presenta por primera vez 41 textiles originales de hace 2,500 años

A pocas horas de su inauguración, RUMBOS tuvo acceso en exclusiva al montaje de unos 160 objetos arqueológicos que expondrá -a partir del viernes 27 de septiembre- la Sala Paracas del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú en el distrito de Pueblo Libre.

Publicado: 2013-09-26

Texto: Iván Reyna Ramos
Fotos: Manuel Rentería Anhuamán 

Es el único de su género en el país. Una sala de dos plantas totalmente interactiva, de colores alegres, para niños, para discapacitados, para todos, es lo que se llama inclusión social. Una sala museográfica de estos tiempos que habla de la Cultura Paracas que tuvo casi mil años de desarrollo, civilización que se extendió por el norte hasta Cañete, por el sur hasta Nazca y por el este hasta la frontera con Ayacucho.

La Sala Paracas forma parte del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú. Fue el 15 de agosto de 2007 cuando el terremoto fracturó sus ambientes. Desde entonces quedó deshabilitado. Pasaron seis años, y este viernes 27 de septiembre, abre nuevamente sus puertas con una nueva infraestructura y extraordinarias piezas arqueológicas en exhibición que nunca antes se han mostrado al público. 

De acuerdo con el Arq. Miguel Ángel Vidal Trujillo, jefe del Área de Museografía, toda la sala comprende de 686.14m², dividido en dos pisos que están conectados por una escalera y un ascensor. El primer piso comprende de cinco ambientes, mientras que el segundo nivel se distribuye en tres ambientes. La capacidad es para unos 70 visitantes.

Este asombroso diseño genuino demandó un costo de 1’136,760.63 soles. El aporte fue cubierto por el Estado peruano, aunque también sumaron las donaciones de los entes privados. Se trata de una infraestructura de primera, con equipos adecuados para conservar las piezas arqueológicas y la iluminación es perfecta. Hay ambientes exclusivos para niños con juegos lúdicos, se ha implementado textos en braille y réplicas de objetos para que las personas ciegas puedan conocer a través del tacto. A todo esto se suma el sistema de seguridad que es uno de los más confiables. 

“Los museos hablan, cantan, tienen que transmitir, de manera que todo este trabajo se debe al equipo profesional y técnico del museo que le ha puesto amor y pasión por el conocimiento, por la historia, en materia de investigación, conservación, museografía y lucha administrativa para que se cumplan las expectativas”, destacó la antropóloga Teresa Carrasco Cavero, directora del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú.

Con relación a los textiles, de las 56 piezas paracas que cuenta el museo se exhibirán 41 telares que corresponden a una antigüedad aproximada de 2,500 años. Cabe señalar que el 95% de los tejidos fueron los reportados por Julio C. Tello, quien los recuperó del cementerio Wari Cayán, Arena Blanca y Cerro Colorado en la península de Paracas. Y el otro 5% corresponde a reportes posteriores encontrados en el cementerio Carhua, Ocucaje y Chuchio, cerca de la bahía de Paracas. 

“Al recuperar la iconografía y técnica de elaboración de estas piezas se ha revelado la destreza e insumos que desarrollaron nuestros antepasados del sur, que hasta hace una década se desconocía las prendas femeninas paracas, sin embargo, en los bordados se encontraron indicios de estas piezas como vestidos”, comenta la curadora de la muestra, Arq. Carmen Thays Delgado.

Los paracas se destacaron por sus mantos, tocados y uncus. Respecto a las razones de los llamativos colores, en un espacio de la sala se explica, por ejemplo, que de la tara sacaban la gama de colores marrones, de la cochinilla obtenían el pigmento rojo, del antanco resultaba el rojo, del añil conseguían el azul. En realidad, los paracas se caracterizaron por el uso seguido de los colores rojo, morado, lila, rosado, rosa, verde, azul, celeste, amarillo, ocre. El equipo profesional del museo ha realizado réplicas de las indumentarias y ajuares que tienen la finalidad de recrear las vivencias de la época. 

Pero los paracas no sólo son mantos con figuras de felinos, zorros, serpientes, lagartijas, aves, peces y rostros radiados, sino también nos dejaron un extraordinario cuadro de arquitectura y cerámica. Hay un espacio que ilustra la transición de la vida hacia la muerte a través de maquetas de las tumbas. “A pesar de que estos enterramientos se dieron en distintos tiempos y lugares, se puede observar un factor que se da en ambos casos: el sepulcro comunal. De manera que estos recursos museográficos nos darán un mayor alcance sobre nuestros antepasados de la Costa Sur”, sostiene la Arq. Delia Aponte Miranda, también curadora de la sala.

Los Paracas fueron expertos en trepanaciones craneanas, por lo que los especialistas han diseñado un ambiente con la asombrosa colección original del modelado de cráneos y las cirugías practicadas. Igualmente se expondrán imágenes de 19 momias que muestran tatuajes en las rodillas, mandíbulas y las palmas de las manos, cuyas figuras representan en su mayoría a peces y aves. 

A decir de la doctora Carrasco Cavero, el Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú a su cargo, es el más antiguo y completo del país. En sus depósitos conservan un total de 300,000 piezas líticas, orgánicas y de cerámicas. También guarda 30,000 piezas textiles. Y por si fuera poco, alberga a 2,000 instrumentos musicales prehispánicos, nada menos.

Por lo pronto, el museo realiza los últimos viernes de cada mes "El Museo Abre de Noche" (de 5:00 a 9:00 pm), que es un horario alternativo con ingreso libre para el público en general. La idea es que más gente se acerque al pasado y se reencuentre con su propia cultura.



Escrito por

Revista Rumbos

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Publicado en

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